Elegiste Perder

Elegiste Perder

Elegiste Perder

No esperaste a poder terminar la partida. Decidiste el final sin pararte, ni siquiera, a mirar tus cartas. Porque tú lo has querido, la jugada ha finalizado; porque tú lo has decidido, el juego se ha terminado. Cuando uno comienza a jugar es porque tiene ganas de pasarlo bien, y en ese desahogo espera encontrar lo que ha venido a buscar; no se arrepiente a medio camino, abandona y elige voluntariamente ser el perdedor. Tenía que decírtelo (aunque hay un nudo que me aprieta la garganta): me has convertido en espectadora de tu exhibición sin sentido. He tratado de no hacer caso, ignorarte y seguir con el pasatiempo me parecía lo mejor, pero al final me he rendido, no pudiendo hacer otra que apoyar tu decisión. No es necesario que leas entre líneas, lo he dejado claro, sólo he dicho que has elegido perder, yo gano. Game over.